La travesía solidaria de un vecino de Vicente López: “El premio es saber que voy a ayudar”

Sebastián Armenault completó otro sueño y unió Londres con París en bicicleta. Con el apoyo de la Municipalidad de Vicente López, el ultramaratonista solidario completó 432 kilómetros de frío y nieve para conseguir donaciones a merenderos y hospitales.

Armenault tiene 50 años y hace 10 cambió su vida cuando decidió escuchar a su corazón. Seba conoció el running de grande y, a los pocos años, pese a entrenar como un amateur, se encontró corriendo ultramaratones (de 150 a 350 kilómetros) en los lugares más increíbles y peligrosos, desde el Desierto de Sahara hasta una mina 850 metros bajo tierra, pasando por el Amazonas o el Polo Sur.

Pero el verdadero cambio se dio cuando dentro suyo sintió la necesidad de ayudar. Tanto que renunció a su trabajo de director comercial de una empresa y se dedicó a construir el proyecto (SA18) con el que hace donaciones por cada kilómetro que recorre: “Decidí dar vuelta mi vida por un sueño”.

Este un ultramaratonista solidario corre con la bendición del Papa Francisco, ya que en 2015 logró ver al Sumo Pontífice y contarle sobre la obra solidaria que realiza a través de las carreras. En los pultimos días, el vecino de Vicente López viene de completar su última iniciativa solidaria uniendo Londres y París en bicicleta, nada más y nada menos, desafiando temperaturas extremas, con el fin de poder sumar donaciones en Argentina.

“Sabíamos que iba a ser frío, pero no esta ola de frío que tocó puntualmente en Inglaterra y Francia. Pudimos unir Londres con París, en 432 kilómetros donde nos tocó sufrir lluvia,  aguanieve y nieve. Fue un sacrificio muy grande pero en definitiva de eso se trata. Todo este esfuerzo se va a traducir en donaciones. El premio de llegar es saber que va haber ayuda para colegios, merenderos y hospitales”, señaló Sebastián durante un encuentro con los medios de prensa.   

“Para mí es el orgullo más grande haber nacido en Vicente López, vivir en Vicente López y también contar con el apoyo de la Municipalidad, la cual también le agradezco esto de poder avanzar y llevar el mensaje de ‘superarse es ganar’, donde yo siempre muestro que no hace falta salir primero o ganar una medalla para sentirse campeón del mundo”, manifestó Armenault, quien dedica su vida a ayudar a los que más lo necesitan.

Acerca de la travesía en Europa, Sebastián contó salieron desde la embajada argentina en Londres, y llegaron hasta la embajada argentina en París: “Fuimos tres personas, lo hicimos en solitario, no había nadie y por suerte se armó un equipo bárbaro”. A partir de allí, el ultramarotinista y sus acompañantes debieron superar varios obstáculos: “En ocho días pinchamos doce veces y en otras tres ocasiones se nos rompieron las bicicletas”.

Sebastián contó que al llegar a la meta, donaron las tres bicicletas a una casa de París que recibe estudiantes argentinos de bajos recursos para que les sirva como movilidad dentro de esta ciudad: “Qué mejor que cerrar el viaje donando las bicicletas que hicieron todos estos kilómetros”.

“En este momento estoy apadrinando tres comedores que van a estar recibiendo leche en polvo cereales, ropa y útiles que van a servir para arrancar bien el año. Este año construimos tres casas con la gente de Techo y la donamos las tres. Cuando hacemos el balance de todo lo que se consiguió en el año, con más de mil pares de zapatillas, más de dos mil bolsas de revestimiento y más de mil kilos de leche en polvo y cereales, asique estamos muy contentos”, concluyó.  

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