Un comedor está sin agua hace 15 días y cientos de chicos se quedan sin comer

En el Hogar ‘Corazones Abiertos’ debieron suspender todas las actividades. Allí brindan un plato de comida a más de mil personas que ahora se quedarán sin esa única ayuda diaria. Aseguran que ante los reclamos, ni Aysa ni el municipio les dan una respuesta.

El Hogar Corazones Abiertos está ubicado en Villa Hidalgo, sobre la calle Matheu a 50 metros de Sarratea, la arteria que divide San Martín de San Isidro. El barrio donde se encuentra este comedor, que presta servicio hace más de 20 años, está viviendo una situación angustiante. Es que desde hace 15 días todos los vecinos están sin agua, lo que complica aún más la situación de chicos, vecinos desocupados y gente en situación de calle que concurre al lugar.

A raíz de este problema, en el Hogar situado en la localidad de José León Suárez, tuvieron que suspender todas las actividades. Además de múltiples cursos y talleres, en este comedor le brindan a muchos chicos un plato de comida, que es su único alimento durante toda la jornada. Según explicaron, allí comen cerca de 250 personas, pero son cerca de mil los que diariamente se llevan su ración para poder comer en sus casas o en la calle.

“Lamentablemente por falta de agua tuvimos que cerrar. Le estamos dando la mercadería a la gente para que puedan comer en su casa. Hace rato que vengo cocinando y lavando las cacerolas con agua mineral, pero ya no puedo hacerlo. No hay una gota de agua en todo el bario y hace rato la venimos luchando. Me parece que nos tenemos que ocupar todos y unir las fuerzas para poder solucionar esto”, comentó Amalia, la encargada del comedor. 

“Nosotros hacemos desde el corazón todo lo que podemos para que el que no tiene. Estamos al lado del necesitado, cumpliendo con el alimento, la vestimenta, el estudio y todo lo que se pueda para los que están en situación de calle”, indicó la responsable del lugar, quien además es psicóloga. “También hacemos lo indecible para que no les falte nada y aprendan un oficio. Por eso tengo suma necesidad de que los chicos coman. A los chicos yo quiero verlos comer”, agregó la mujer, quien se mostró desesperada.

“La situación empeoró a partir del 24 de diciembre, pero siempre fue igual. Nunca nos dio bola el municipio, ni Aysa, ni la policía, ni el 911 ni nadie”. “Siempre nos ayudamos entre los vecinos en lo que podemos. Nos damos maña para algunas cosas, pero con el tema del agua no podemos hacer nada. No tenemos una gota de agua y nadie nos da una respuesta”, concluyó Amalia. Vale remarcar que quienes quieran colaborar con el Hogar, pueden hacerlo comunicándose al 4708-0567.

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